domingo, 11 de noviembre de 2012

1. Cada vez que me peleo con la vida, me tumbo y lloro, lloro, lloro, lloro hasta dormir o quebrarme.
2. Hoy desaparecí, por ejemplo.

2 comentarios:

  1. Hay penas que sólo ahogándolas en un mar de lágrimas dejan de estar a la vista.

    No significa que desaparezcan, claro.

    Promete el Apocalipsis que en el día del Juicio, la mar escupirá a sus muertos.

    ¿Y bien...?

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  2. Vivir con dolor y no para el dolor, así que se asome todo el tribunal del día del juicio, porque el corazón limpio responderá tan ligero como una pluma de ave. Extrañé su presencia por aquí.

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