Una vez me dijeron en la mesa de un bar, después que le confesé a un amigo que lo que había escrito, por fin, saldría en una editorial : "no escribirás siempre sobre un blog... ", dijo, reprochándome la perdida de tiempo (7 años) sobre una versión html. Testamento (http://testamento-isa.blogspot.mx/) no sólo fue escribir sobre un blog, fue más bien, escribir sobre mi cadáver. Ese territorio que pensé que jamás dejaría y me llevaría realmente directo a la tumba.
Testamento no sólo fue abrir a cualquier curioso todas mis derrotas, histerias, alegrías, amores, desamores ignorancias, saberes, artificios, mañas e historias, fue además una forma de batalla sobre el inconformismo de mí misma. Sobre todo de ese mundo que en unos años se volvió una ola de Tsunami que arrasó con todo y terminó reconstruyendo "todo" en calma. (Lo que me recuerda) dicen que uno cambia cada siete años, tal vez, yo ya lo he hecho. Pero mi inconformidad ahora sólo tiene una historia, un TERRITORIO que aprendí a ser mío (escritura), donde todo ha dejado de ser:
para hacerse una línea infranqueable de letras para corazones puros (sí, así de cursi y qué). Así que el muerto no ha cambiado, sólo su cripta y jamás ha dejado a ningún desheredado fuera de estas tierras.
Bienvenidos a los que buscan un Territorio de inconformes, de pervertidos, de acompañantes, de amorosos, de rabiosos, de perros, de gatos, de tripas y ya, chale, se me antojaron los tacos, de lo que gusten, manden, dejen y despejen. Aquí está su blog. ¡Auu!

No hay comentarios:
Publicar un comentario